Germán Yagüe

Componiendo musical y visualmente para todos

Estimada burocracia… ¡Yo te invoco!

Hermes

Oh todopoderoso Hermes, dios de los burócratas seguidores de Futurama…

Así realmente comenzaría este post de ser un cacho de “friki” como la copa de un pino, pero mejor no, mejor os cuento…

La fabulosa historia de la reclamación estimada…

Eso es lo que es. Sobre todo fabulosa. Resulta que hace una semana al mirar las notas de 1º de Superior en el conservatorio… ¡Oh!, ¿que ven mis ojos? ¡Un fabuloso suspenso!, no, espera, ¡Son dos!, no, espera, ¡eso es malo!. Si. Un Suspenso en Instrumentación y Orquestación y otro en técnicas de la composición. La vergüenza del año.

Claro que yo no estaba de acuerdo. Después de que un profesor ponga una fecha de presentación de trabajos, tu los lleves, y lo único que haga es mirarlos durante un cuarto de hora y después empezar a formular teorías para suspenderte…

- Esto está mal… esta obra no tiene dinámicas, faltan pianos, fortes, lalalalalaaaaaaa, ¿Ves? Ahí debería ir un crescendo… - Es una obra barroca. - Bueno, de todas maneras, es que es muy clásica, podrías haber hecho algo más contemporáneo… - Usted dijo: “Estilo libre” - Ya, ya, bueno, pero mira, aquí al oboe le va a costar dar ese do tan agudo… - Que aprenda, se puede dar, cosas mas difíciles he tenido que tocar con el violín y Bach no las ha cambiado para mí. - Bueno, no sé, no lo veo… hala, hala, aquí me cruzas las voces… ch, ch, ch, ch, ch… - ¡Pero si me mandó hacerlo la semana pasada! - ¿Yo? mentira, mentira, ch, ch, ch, ch, ch… Yo no te lo he podido mandar, esto de cruzar las voces es de mal orquestador, y si no pregúntale a tu tío… - Grrrrr (el grrrr no lo hice, pero lo pensé, que es peor)

…no te puedes quedar de brazos cruzados viendo ese(esos) horrible(s) suspenso(s) en tu ficha.

Así que, manos a la obra. Yo, Germán Yagüe… con DNI tal (no pensarías que lo iba a poner aquí), residente en tal, alumno del conservatorio: EXPONGO [Aquí van las causas de la carta], SOLICITO [Aquí va lo que pides]. Se lleva al conservatorio, se rellena un formulario estándar de reclamación, grapado, firmado, sellado con registro de entrada… ¡y listo!. A esperar.

QUINOburocracia

En ese mismo momento la maquinaria burócrata se pone a funcionar… La reclamación pasa de secretaría a jefatura de estudios, quien se la entrega a la jefa del departamento de composición. La todopoderosa señora Carbajal, a quien no tengo el gusto de conocer mas que por dos cruces de conversaciones. Ésta, convoca al consejo de sabios y se reúnen al día siguiente para 1. beatificar y aprobar al alumno, o 2. sacrificarlo y ofrecérselo al dios J.S.Bach, por haber cometido un sacrilegio tal como el de no poner dinámicas* en una obra barroca.

- *Nota para el tonto: Las obras barrocas no llevan dinámicas* -
- *Nota para el más tonto: Dinámicas son, piano*, forte*, mezzoforte*, mezzopiano*, fortísimo*… -
- *Nota para el retrasado: Indica la intensidad sonora* de la obra. -
- Enhorabuena. Si has llegado hasta aquí ya puedes ser director provincial de educación.

El lunes, es el día esperado. La ley estipula que deben pasar dos días lectivos para que se te notifique la resolución. A las 11 de la mañana (hora prudencial) llamo al conservatorio, donde se me comunica que aún falta la firma del director. ¡Ah, bendita burocracia! así que aún no están. Ya me llamarán.

¡JA! Y yo como un imbécil voy y me lo trago. A las dos me veo agarrando el domo y marcando. – Piiiii… Piiiiii… Piiiii. – Si, hola, conservatorio superior blablabla… – Buenos dias, con secretaría, por favor… (musiquita)(más musiquita)(más musiquita) – Expongo el problema y la respuesta es esta:

Si, mire, ya lo tenemos, nos las acaba de entregar el director, le íbamos a llamar ahora para que viniera a recogerlas. - Vale, ¿a qué hora cierran? - A las dos (risita) - Pero si son las dos. ¿Puedo pasarme ahora? - Vaya, me temo que no, venga mañana a por ella ¿Eh?. Venga, gracias, Adiooos (imaginar con voz de secretaria rubia) Pi pi pii, pi pi pii…

En ese momento yo me preguntaba… 1. ¿Y para qué me iban a llamar, si ya estaban cerrando? El caso es que no podía recoger los resultados de mi reclamación, así que a casa, comida, componer, cena, a la cama, no pego ojo hasta las cuatro, y a las 9 suena el despertador.

Lo apago. Suena a las 9.30. Lo apago. Suena a las 10. Lo apago. 10.15, 10.30, 10.45, 11, 11.15, 11.30. La hora prudencial ha llegado, suficiente como para no ir a las 8 de la mañana y parecer ansioso o ir a las dos menos cuarto y parecer un dejado.

burocracia Llego al conservatorio, pido mi reclamación (me estoy cansando de escribir), y me dan las dos resoluciones, mientras las firmo y las sellan me da tiempo a echar una ojeada. ¡Pone “Resuelvo estimar la reclamación! ¡Ajá! una sonrisa se dibuja en mi cara, y no me pongo a dar saltos porque mi cerebro aún no es consciente de lo que acaba de procesar como la lectura de un idioma.

Las resoluciones finales son: la estimación de las reclamaciones y la calificación de aprobado en las dos asignaturas. Así termina esta larga historia de aventuras y desventuras con nuestra amiga la burocracia.

No dudéis algún día en abrir el word, y no utilizarlo para modificar trabajos bajados del rincón del vago, si no para anunciar al mundo vuestra disconformidad y protesta. Alzad vuestros dedos y escribid un simple Expongo/solicito. Os prometo que funcionará. Y si no… siempre podéis escribir otro… y otro, y otro, y otro, y otro……..

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