Y sí, si lo estás pensando, este es otro post de burocracia, estupidez y reclamaciones.

Resulta que el lunes pusieron (después de una semana de hoynos) las notas de las convocatorias de Septiembre del Conservatorio de música de Oviedo, en teoría “Conservatorio Superior”, pero como comparte ilegalmente edificio con el Grado medio, se queda sólo en conservatorio.
Aprobados un montón, suspensos bastante pocos. Veo mi nota de Armonía. Suspenso. OK. No problemo. Preguntaré en secretaría si con esa asignatura promociono.
- Hola, buenos días. Mira, venía a saber… he dejado Armonía, ¿paso a 2º con Armonía I o tengo que repetir 1º sólo con esa?
- ¿De qué especialidad eres?
- De composición
- Sí, mira, tienes que aprobar el 60% de los créditos de la especialidad, con eso pasas.
Perfecto. Llego a mi casa, y me pongo a contar los créditos de las asignaturas. Paso de SUPERsobra. Pero de repente me asalta una duda. El profesor de educación auditiva, D. Cristóbal “Dapalmadasysaltitos” Zamora me dijo que la manera de repetir era dejando más de dos, no dijo nada de créditos… ¿Y si se equivocan en secretaría? Voy a llamar a Fernando Agüeria…
- Fernando, soy Nacho, oye, ¿con Armonía repito? ¿sabes?
- (resumiendo todo lo que dijo) Ni idea, habla con la secretaria
AL DÍA SIGUIENTE…
Voy pronto al conservatorio a ver si está la secretaria. La encuentro a la primera. – Hola, me llamo Nacho, quería preguntarle si… he dejado Armonía. ¿Paso de curso o no? – No, tienes que aprobar todas las asignaturas de calificación ‘A’, Contrapunto, Armonía, Técnicas de la composición y Orquestación. – Vale
En frente está el jefe de estudios: – Hola, perdona, he dejado Armonía, ¿de qué curso tengo que hacer la matrícula? – ¿Estás en primero? – Sí – Pues de 2º, pero con la Armonía de 1º pendiente
Espero por vuestro bien que hayáis llegado a la misma conclusión que yo, ¿4 RESPUESTAS DISTINTAS EN 48H? Encima que no pregunté al conserje, no, Jefe de estudios, Secretaria, Profesor y Secretaría me dieron respuestas distintas ante algo que debieran saber.
Visto esto, pongo el martes una reclamación contra la nota de la asignatura de Armonía. Más que nada un “por si acaso”, por si acaso me la aceptaban y no tenía que repetir con una asignatura, algo totalmente absurdo y ante todo, humillante.
La ley exige que dos días después de la entrada de una reclamación, se llegue a un veredicto y se notifique de manera oficial (Carta certificada).
Como no puedo esperar hasta que llegue ninguna carta (que tampoco la iban a enviar) llamo: – Hola, ¿Con secretaría, por favor? – Mira, es que no te puedo pasar. – ¿Como? ¿Por qué? – Es que están pasando las notas y están cerrados – Vale, pues ahora voy (no me iba a quedar esperando hasta que cerraran)
Voy a secretaría y entro. Está el jefe de estudios de espaldas. Mira y se vuelve a girar. – ¡Ah! Yagüe, ¿verdad? – Sí, venía a por una reclamación que puse el martes … – Mira, es que aún no está, pásate mañana a ver, ¿vale? Adiós
OK, doy un plazo de 24h más
AL DÍA SIGUIENTE…
10am: – Hola, soy… – Ya, ya, el de la reclamación… Ignacio, ¿verdad? – Sí. – Vamos a ver dónde está…
Después de unos 3 minutos la encuentran u me dicen que no está aún, que se la van a pasar al jefe de estudios… ¡Cómo que no está!¡Han pasado 3 días señores, y todavía me vienen con éstas…! Paciente que soy, espero. Pido una cabina y me voy a tocar. Son las 12 y creo que mi madre ya ha hablado con la mitad de la delegación de educación aquí en Oviedo…
A la 1.30, después de haber preguntado otras dos veces más, llega el jefe de estudios con la dichosa reclamación. DENEGADA. ¿Denegada? Las bases para denegarla es que el examen estaba muy mal…
Vamos a ver… señores… que no se enteran… En la reclamación no reclamo que el examen esté mal, eso ya me lo imaginaba… Lo que reclamo es que me salió así de mal gracias a los 14 instrumentistas que tenía en las clases colindantes (360º, arriba, abajo, izquierda y derecha) y con cuyo ruido uno no se puede concentrar en hacer un examen de tal calibre. Es acústicamente imposible. El problema es que según la ley en que ellos se basan para suspenderme y hacerme repetir con una asignatura, el aula en que yo tengo que hacer el examen debe estar insonorizada… Y ningún aula del conservatorio lo está, al menos no como debería, a no ser que en un aula insonorizada ahora se tenga que oir todo lo del exterior…
Si hasta ha venido el director a explicarmelo y todo… ¡Gracias! pero no me hacía falta, gracias a Dios tenemos internet y pude consultarlo yo mismo:
1.- La promoción al curso siguiente, así como la permanencia en el centro, quedan supeditadas a la superación de las asignaturas obligatorias del grupo A, por ser las que determinan el curso de la especialidad en el que se matricula el alumno. 2.- Asimismo, y de acuerdo con lo que reglamentariamente se establezca, la promoción al curso siguiente y la permanencia en el centro quedan condicionadas a la superación de un número de las restantes asigna- turas que suponga al menos un 60 por 100 de los créditos establecidos para las mismas en cada curso en la concreción definitiva del currículo de cada especialidad que elaboren los centros en el margen de su autonomía pedagógica y organizativa y, en su caso, la totalidad de las asignaturas pendientes de superación del curso anterior. 3.- El límite máximo de permanencia en el centro, no obstante lo establecido en el apartado anterior acerca del número máximo de convocatorias, será de cinco cursos académicos para todas las especialidades, excepto para las de Composición, Dirección de Coro y Dirección de Orquesta, en las que dicho límite máximo será de seis cursos académicos. 4.- Los alumnos que en las sucesivas convocatorias de un mismo año académico no hayan aprobado ninguna asignatura debido a incomparecencia injustificada a examen no podrán proseguir los estudios en el centro en el que hubiesen estado matriculados.

El problema es que los simpáticos y alegres instrumentistas sólo tienen que aprobar la asignatura de su instrumento para pasar (y sí, señor director, me la sopla que sean los mismos créditos que nuestras 4). Ellos necesitan una para pasar y nosotros 4 mas el 60% del resto.
Así que nada, me temo que estaré aquí un año más haciendo sólo asignaturas optativas y de libre elección (un montón, eso sí, para no tener que hacerlas ningún año más), para aprobar Armonía. Una humillación aberrante y una pasada dictada por un apartado absurdo de una ley hecha por vete tu a saber quién… este señor: RAJOY BREY: Ilmo. Sr. Secretario general de Educación y Formación Profesional, en el año 1999.
Enhorabuena. Se ha lucido.
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