Leed atentamente, que esto es un post reivindicativo…
Este verano he estado tocando todos los días posibles en la merced. Resulta que a principios de verano conocí a Martin, un sacerdote jesuíta que vino a dar las misas de 9 en la iglesia de la merced. Hasta ahora siempre que había estado en la merced era como si yo fuera un CD. Estoy seguro de que nadie se daba cuenta de que había un organista tocando a 10 metros por encima de ellos un órgano Cabaillé-coll que vale mas que el patrimonio cultural de cualquier pueblo pequeño de la provincia, pero hasta ahora no le había dado mucha importancia…
Como iba diciendo hace cosa de dos meses conocí a Martin, y desde el primer día que supo que era el organista, puso todo su empeño en que todas las partes posibles de la misa fueran cantadas o tocadas. Tanto que incluso la idea de sustituir el salmo por minuto y medio de música me pareció descabellada a mi…
Ahora de todo esto solo se pueden sacar un puñado de conclusiones, pero que darían para debatir durante horas. ¿Es normal que en media España haya órganos de valor incalculable pudriéndose por que no hay organistas para tocarlos? Es más, ¿es legítimo que cada vez que aparece un organista por un pueblo para tocar un órgano (se entiende que por un largo periodo de tiempo, incluso indefinidamente) no cobre por tocar, que al fin y al cabo, es su trabajo?
Que vuestras cabezas empiezen a zumbar, pequeños reflexionadores. Dejad vuestros comentarios en la entrada extendida.
La semana que viene segunda parte.
Suscribirse







