
Oviedo es una ciudad de contrastes. Muy pocos diferenciados, pero los hay. Es una ciudad muy extraña para cualquier castellano, y especialmente para un burgalés. Siempre hace calor, y siempre está lloviendo.
Tienen un patriotismo muy musical. Consiste en tocar el himno a asturias cada cuarto de hora. El ayuntamiento tiene repartidos a modo de conspiración montones de gaiteros tocando una y otra vez el maldito himno. Oviedo, acústicamente, es un lavado de cerebro constante para que te sientas asturiano, y olvides de donde procedes.
Sus instituciones políticas son edificios inmensos, en plazas con grandes nombres y con la seguridad propia de un edificio del norteamericano FBI. Siendo una comunidad siete veces más pequeña que Castilla y León tiene todo lo que nosotros distribuimos en nueve provincias aglomerado en el centro de Oviedo. Decenas de personas en los registros centrales de las consejerías, complejos donde perderse sólo buscando un mostrador de información y un orden administrativo que dejaría acomplejado al mismísimo Hermes (Futurama).
Les gusta colocar estatuas, pero mientras en el mundo se colocan estatuas de caras (bustos) y de símbolos, aquí prefieren poner culos gigantes con los que tapar la luz del sol o gente desnuda. Su filosofía dice: hace tanto calor que hasta las estatuas se quitan la ropa…

Tienen un problema serio con la sidra. En serio. Es como si en Burgos por tener la Firestone y la San Miguel fuéramos todo el día borrachos de cerveza y nuestros coches llevaran 8 ejes y 16 ruedas. En el bulevar que tienen en el centro (imagen que ilustra este artículo), la calle Gascona, no hay otra cosa que sidrerías. Aquí no se sale a una discoteca, a tomar un café, una coca cola, o un picho. Se va de sidras. Y ¡ay de ti como no te guste!, desterrado a León, tierra de imperialistas castellanos.
Aquí no se barre la calle. De noche desde los rincones mas oscuros y sombríos de la ciudad aparecen barrenderos y camiones cisterna y la riegan. LA RIEGAN. Con agua a presión riegan TODA la ciudad. ¡Psche! ¿Para qué usar una escoba cuando se pueden gastar 20 litros por metro cuadrado?. Otra. Los contenedores son unos desconocidos por aquí. Cada noche, poco antes que los “regaderos” salen los “reparte-cubos”. Una flota de camiones cargados con cubos redondos de plástico y se ponen 3 en frente de cada portal. Ejem. Repito. En frente de cada portal tres cubos, y la gente baja a tirar sus bolsas de basuras ahí (O los porteros, que en esta ciudad hay una barbaridad de edificios con portero). Para que dos horas después una flota de camiones prensadores de basura los recojan uno a uno, metan la basura al camión y dejen el cubo. Y para que una hora después vuelvan los “recoge-cubos” y se los vuelvan a llevar hasta el día siguiente.

Esto es lo que os puedo contar como rasgos generales de Oviedo, lo más llamativo quizá durante el año que llevo aquí (y los que quedan). Es una bonita ciudad, calurosa, húmeda a más no poder, con una barbaridad de población, donde se tarda nada en ir andando a qualquier parte de la misma, y donde la gente tiende a ser bastante amable. El conservatorio y las instituciones son un caso aparte… pero eso ya deberíais saberlo. Los post de reclamaciones son unos viejos conocidos de este blog…
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