Germán Yagüe

Componiendo musical y visualmente para todos

Month: Diciembre, 2009

Y dijo el alcalde…

Improvisando, toma dos. No más sofisticaciones.

Después de aquella improvisación que hicimos a finales de el curso pasado, este año, nos pusimos manos a la obra de nuevo, para traeros lo que escucharéis a continuación. Es una mezcla entre el free jazz del melenas de la semana pasada y la banda sonora del 007… todo un reto para cualquier oído. Dura 6 minutos.

Al contrario que la otra vez la mitad inferior del piano la toca Pablo, y la superior el menda. Mañana curso para profesores #7. No os lo perdáis.

Improvisación 2

Noticia de la Semana: Denuncian a un músico de Jazz por no tocar Jazz

Bueno, cuando uno lee el titular dice – Ya está aquí otro de esos puristas que se encierra en una década de Jazz (o de cualquier otro estilo) y el resto es basura, pero sigue leyendo, sigue…

Resulta que un tal Larry Ochs, descrito como un músico en la primera línea del jazz más creativo y fundador del influyente grupo Rova Quartet dio un concierto con éste en el V Festival de Jazz de Sigüenza. hasta aquí todo bien.

El pollo se monta cuando uno de lo espectadores decide (y le doy la razón) que lo que toca ese melenas en el escenario no es Jazz ni de lejos, que es música contemporánea, y que la tiene contraindicada psicológicamente (al igual que el 90% de la humanidad, de verdad que hay obras para el suicidio colectivo). Y al presentarse allí la guardia civil uno de los policías somete a juicio la música de éste señor y llega a la misma conclusión que el denunciante. Eso no es Jazz. Os pongo un vídeo (recomendamos taparse los oídos bajo riesgo de locura transitoria e impulsos homicidas).

¿En serio este señor se cree que eso es Jazz? Por fin alguien que planta cara a todos estos pseudo-músicos que viven de mezclar estilos, y creedme cuando lo digo, que conozco a más de uno/a que le llama minimalista a cualquier cosa… Cuántas veces habremos oído en el telediario que alguien ha mezclado hip-hop con flamenco, con new age, y de fondo el canon de Pachelbel, y que ha llenado un estadio de gente para oírlo… ¡venga ya!. Lo único que demuestra eso es lo mal que va la industria musical. Y a esto lo llaman progreso…

Curso para profesores #6: La discriminación por clase social

Bienvenidos y bienvenidas al curso para profesores 6. En esta lección ampliaremos nuestro campo de trabajo y nos desplazaremos fuera del terreno musical, aunque es fácilmente ampliable a éste.

Audio del Curso para profesores

  • Lo primero que deberemos hacer para discriminar (siempre positivamente desde el punto de vista del profesor, aunque haya padres que no lo vean así por ser cortos de miras) es escoger dos sujetos para el experimento, preferiblemente alumnos, del distintos tipos de coeficiente y a ser posible, el de peor, de clase social superior al otro.

  • Cuando hayamos conseguido reunirlos bajo un mismo techo, les realizaremos un examen escrito de una asignatura que no se considere como ciencia exacta, como ciencias sociales, o algo parecido, en el que pondremos a prueba sus conocimientos lo más arduamente posible, para que no saquen mucha nota.

  • Esperaremos unos días y los volveremos a reunir bajo un mismo techo para comunicarles el resultado de sus notas (recordar que estén lo más cerca posible el uno del otro para que se puedan enterar cada uno de la nota del otro).

  • Previamente habremos corregido sus exámenes de manera que sus notas estén lo más cerca posible de un número entero (o sus medias en caso de que hayamos realizado más de un examen) (5,93 y 5,8 por ejemplo).

  • Reunidos en clase le diremos en voz alta a cada uno la nota final de su evaluación (que deberá ser un número entero) y al listo, pero de clase social media (el del 5,93) le diremos que su nota es un cinco porque… porque tiene un punto negativo (en caso de no tenerlo, inventárnoslo y anotarlo); y al hijo de, le diremos que tiene un seis (éste es el del 5,8). No hace falta dar razones.

  • La indignación del pobre será tal que proferirá cantidades ingentes de insultos hacia nosotros y nuestros progenitores, pero no deberemos ceder. Escogeremos una postura de indiferencia, o de “sí, bueno, yo no puedo hacer nada más…” y lo ignoraremos hasta el resto del día.

  • Por último deberemos recordar dar esta noticia a los alumnos el último día de clase antes de unas largas vacaciones para que no tenga oportunidad de reclamar, ni ante nosotros ni ante el jefe de estudios, ya que el único que quedará el día siguiente en el centro será el conserje.

Y ya está, fácil y sencillo. Habremos complacido a una niña tonta pero rica, o al menos, la hija de un/a amigo/a, que nos deberá un favor, y habremos cabreado a una familia entera de clase media que no tendrá reparo en venir a quemar nuestra casa con antorchas y tridentes. Pero no importa, porque somos autoridad pública en Madrid y podemos meterlos en la cárcel a todos, por incultos y malhechores. Deberían pagarnos diezmos sólo por asistir a clase a que no les enseñemos nada, pero en fin, que se le va a hacer, el mundo se ha vuelto loco…

Hasta el miércoles de la semana que viene, malhechores.