Archive for Enero 2010

Luis Cobos en Muchachada Nui

Bueno. Esta semana en un programa de la dos llamado Muchachada Nui se han puesto las botas con Luis Cobos, al que primero le hacían una imitación que no pude dejar de ver en una semana:

Y que después viajaron al pasado para revivir la grabación del disco de Zarzuelas del que habla, y el mismísimo Bach sale de una foto para hablar con él. Para no perdérselo:

Curso para profesores #7: Método #2 (NOME) para destruir la paciencia de un alumno

Nivel de dificultad: BajoTiempo de aplicación: Mínimo 6 semanas

Queridos y estimados profesores, sustento de la comunidad educativa, alimentadores de mentes, espero que hayan puesto en práctica los anteriores cursos para profesores pues la cosa va a coger un ritmo frenético tras las eternas vacaciones.

En ésta lección aprenderemos que podemos minar aún más la paciencia de un alumno con pequeños toques como el que aprenderemos a continuación, recuerden que tienen que demostrar de vez en cuando sus (imaginarias e inventadas) imperfecciones.

Bien. Lo que debemos hacer como paso dos para minar la paciencia de un alumno es lo siguiente.

  • El alumno asistirá a nuestra clase un día normal, de principios de curso, y lo recibiremos como cualquier otro día.

  • Tras la clase le pararemos y le diremos que queremos hablar con él a solas, momento en el que alabando su buen hacer y sus dotes para la asignatura, le instaremos a que deje de asistir y que dedique todo esa potencial inteligencia a trabajos y desarrollos más importantes, que en nuestra asignatura está perdiendo el tiempo. Deberemos estar así hasta que acceda de buen grado dejar de asistir a clase.

  • Iremos anotando las faltas del alumno a nuestra clase, semana tras semana, y cuando llegue el día de poner las notas, en la evaluación, deberemos olvidar como se llama el alumno, quién és, dónde vive, edad, y el café que nos acabamos de tomar con él y poner en la nota “No evaluado por pérdida de evaluación contínua”

  • Como el alumno dejó de ir a nuestra clase se habrá desinteresado por la asignatura, de manera que no se dará cuenta de lo que acabamos de hacer, de manera que deberemos ir a decírselo personalmente, no sin antes habernos asegurado de comunicarle las notas al jefe de estudios y al de departamento.

  • Escogeremos un lugar público y abarrotado, como por ejemplo una actuación de un grupo en el propio conservatorio, y en cuanto demos con el alumno le diremos:

  • Hola, que tal, oye, ¿sabes qué? No te lo vas a creer. Resulta que el otro día me equivoqué y puse en vez de sobresaliente pérdida de evaluación continua, ¿sabes?, fíjate que error más tonto. – A lo que el alumno contestará: ¿¡Qué!? – Y a lo que responderemos la clave del método NOME: Ya ves, NO ME fijé, NO ME dí cuenta y NO ME enteré de que eras tú, y pensando que era otro, te puse como no calificado. ¿Que fallo mas tonto, eh?. – Acto seguido nos iremos mientras el alumno va perdiendo la paciencia según se va dando cuenta de lo que le acabamos de decir y sin que le dé tiempo a sacar la navaja que lleva en el bolsillo derecho.

Y ya está, queridos enseñantes. Habremos, fácilmente, vuelto a poner la paciencia de un alumno donde debe estar, por los suelos, y de paso le habremos enseñado una valiosa lección: No te fíes nunca de lo que te diga un profesor, puede que se esté leyendo el curso para profesores.

Hasta el miércoles, conspiradores.